Antes de tener aplicaciones para todo, de ver la televisión en tres dimensiones o de que la oferta de videojuegos futboleros fuera resuelta con la pregunta: ¿PES o FIFA?, había vida. En ella, cualquiera que tuviera un ordenador -por esa época sin pantalla plana y conectados a un red que se caía, más o menos, cada 15 días- podía disfrutar de uno de los juegos que únicamente estaba pensado para los amantes más frikis del fútbol.
Se trataba de los ‘managers de fútbol‘, donde el grandísimo PC Fútbol, con Michael Robinson en la portada, mandaba en todas las estanterías, llenas de cajas de CD e incluso disquetes (dónde quedaron). En este tipo de juegos, lo menos importante era disputar los partidos tú mismo, en muchos de ellos incluso no te permitían hacerlo, por eso lo de ‘manager’.
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