El cuento de que el graffiti y arte callejero es una muestra de vandalismo condenable ya no se lleva. Y eso es gracias a que hay grandes talentos que están mostrando obras trabajadas, con estilo, originales y reivindicativas. Así como salen libros y obras artísticas reclamando una mejora de derechos y cambios en nuestra forma de vivir en sociedad, los muros de todas las ciudades del mundo están siendo utilizados como canales de comunicación entre estos artistas callejeros y el público de las grandes urbes.
Uno de graffiteros que están en el centro de este movimiento, cuyos trabajos son muy seguidos y reconocidos, es Blu. Así sin más, ni nombre, ni apellidos ni nacionalidad, sólo el apodo. No busca fama ni riqueza (algo que podría conseguir de manera rápida e incluso justa, viendo el enorme acabado de algunas de sus piezas), simplemente expresa su visión de las cosas en sitios simbólicos de nuestro planeta. Esas localizaciones consiguen además un plus de relevancia en ocasiones excesivo, como su obra en el muro de Palestina.
Por otro lado, Blu no es un artista de graffiti corriente, de los que realizan una pieza en el muro sin más. Este talentoso de los aerosoles trabaja muy a menudo con la técnica ya famosa del stop motion, logrando que sus enormes figuras en grandiosas paredes cobren vida, en unos clips que firmaría cualquier profesional. Su última obra ha aparecido hace unos días en Berlín.

Web oficial | BLU
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